
Hoy hemos vuelvo de visita por el pinar, a las 8:30 había quedado otra vez con J.A. Guerrero. El día inicialmente prometía. Pero la posible aparición del viento de levante nos hacía desconfiar de una buena jornada.
La intención de esta segunda visita era la de ver como reaccionarían las aves a la colocación de un comedero (algo cutre, pero que daba el pego).
Llegamos a un lugar bastante solitario del pinar y buscamos un claro entre los pinos para colocar el comedero.
Nuestra primera sorpresa fue ver como una figura de un tamaño considerable emprendía el vuelo sin dejarnos poder identificarla.
El comedero lo aprovisionamos con unos picos molidos y un par de castañas bien desmenuzadas. Lo colocamos encima de un arbusto cerca de unas ramas muy aptas para servir de posadero.
Teníamos la pretensión de vigilar el comedero desde la distancia con unos prismáticos y si el viento no lo estropeaba buscar algún insecto para hacer algo de macro de mientras. Pero el viento empezó a apretar y tuvimos que conformarnos con vigilar el comedero.
Tras un par de horas viendo algunos petirrojos y colirrojos por los alrededores y sin que ningún ave se aventurara a acercarse al comedero, lo trasladamos de sitio y le añadimos una semillas especiales para aves de campo, obteniendo el mismo resultado.
El lugar tiene bastante potencial pero como neófitos en la fotografía de aves, nos volvemos con las manos vacías, pero con algo mas de experiencia para nuevas visitas.
La imagen superior se corresponde a una ninfa de saltamontes (aun por identificar), tomada el día 2 del presente mes.
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